TALLER N° 2 CONTINUO PREVENTIVO: Segunda sesión del Programa Continuo Preventivo en CEIA Quimahue
Durante la última semana de mayo, los estudiantes de 1º, 2º y 3º nivel básico del CEIA Quimahue participaron activamente en la segunda sesión del Taller Continuo Preventivo, una jornada que combinó reflexión, creatividad y conexión personal bajo un objetivo común: fortalecer el bienestar emocional y la proyección personal de cada estudiante.
En el 1º nivel, la actividad llevó por nombre “Mis emociones tienen nombre”, y estuvo centrada en identificar, nombrar y comprender las emociones propias y ajenas. A través de dinámicas como “La danza de las emociones” y la observación del video “El Monstruo de Colores”, los estudiantes exploraron de manera lúdica cómo se sienten en distintos momentos y cómo expresar esas emociones de forma sana. El trabajo con tarjetas emocionales y la creación de sus propios “monstruos” permitió abrir un espacio de diálogo empático, donde cada estudiante pudo hablar de sus emociones cotidianas y cómo gestionarlas.
En el 2º nivel, la sesión “Decido con el corazón” se enfocó en el desarrollo de la toma de decisiones y el autoconocimiento. Mediante una breve dramatización de situaciones cotidianas, los estudiantes reflexionaron sobre cómo elegir en función de sus valores y emociones. Luego, cada uno completó una ficha personal con sus características, emociones más frecuentes y sueños, lo que permitió conectar la toma de decisiones con sus proyectos personales. La jornada culminó con la dinámica del “semáforo de decisiones”, invitando a detenerse, pensar y decidir de forma consciente, valorando el impacto de cada elección en su bienestar y convivencia.
Por su parte, el 3º nivel trabajó bajo el título “Soy quien quiero ser”, enfocándose en la proyección de metas personales. Tras una activación grupal que promovió el trabajo en equipo, los estudiantes visualizaron sus aspiraciones y crearon un pequeño plan de acción para alcanzar uno de sus sueños. La jornada concluyó con un acto simbólico en el que cada estudiante depositó su compromiso personal en una bolsa, sellando así la intención de avanzar hacia sus metas y revisar su progreso a fin de año.
Cada una de estas experiencias permitió reforzar habilidades fundamentales para el desarrollo personal, tales como la autorregulación emocional, la toma de decisiones responsables y la capacidad de soñar con un futuro posible. Las sesiones fueron altamente valoradas por los estudiantes y marcaron un importante avance en el trabajo preventivo que impulsa nuestra comunidad educativa.




















